Publicado el 27/06/2025 por Administrador
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Una nueva movilización encendió las calles de Buenos Aires y otras ciudades del país: miles de docentes, estudiantes y trabajadores universitarios marcharon con antorchas en alto para defender la universidad pública, en medio de una profunda crisis presupuestaria que amenaza con paralizar el sistema de educación superior.
La protesta, bajo el lema “Prendete a defender la universidad pública”, partió desde Plaza Houssay y recorrió varias cuadras hasta llegar al Ministerio de Educación, en el Palacio Pizzurno. La escena, cargada de simbolismo, combinó velas, fuego y pancartas con consignas que exigían presupuesto digno, reapertura de paritarias y el inmediato tratamiento de una Ley de Financiamiento Universitario.
Las antorchas iluminaron no solo las calles, sino también un reclamo que se ha intensificado en las últimas semanas: el deterioro acelerado de las condiciones laborales, la precarización del sistema científico y el impacto directo que sufren los estudiantes por la falta de becas, servicios y actividades académicas regulares.
La movilización se dio en el marco de un paro de 48 horas convocado por gremios docentes y asociaciones universitarias, que denuncian el congelamiento salarial y la desfinanciación generalizada durante la gestión del presidente Javier Milei. Según relevamientos de distintas organizaciones, más del 85 % del personal docente universitario se encuentra hoy por debajo de la línea de pobreza.
Durante la jornada también se realizaron clases públicas al aire libre, asambleas estudiantiles y actividades culturales en distintas universidades del país. En Córdoba, Rosario y La Plata se replicó la marcha de antorchas, en lo que se perfila como una campaña federal en defensa de la educación superior gratuita.
Además, se lanzó la iniciativa “Un millón de firmas por la universidad pública”, con el objetivo de presionar al Congreso Nacional para que se discuta de forma urgente una legislación que garantice un financiamiento adecuado y sostenible para el sistema universitario.
Los reclamos apuntan, entre otras cosas, al restablecimiento del presupuesto para investigación, infraestructura y becas, así como a la recuperación del poder adquisitivo de los salarios docentes, congelados frente a una inflación acumulada superior al 200 %.
“Una universidad sin docentes, sin ciencia y sin estudiantes no es una universidad”, expresó uno de los manifestantes, reflejando la angustia de una comunidad que percibe con claridad que el modelo de educación pública, gratuito e inclusivo está en riesgo real de colapso.
Las universidades nacionales argentinas, herederas del espíritu reformista de 1918, han sido históricamente pilares de movilidad social, pensamiento crítico y desarrollo científico. Hoy, enfrentan uno de los desafíos más graves de las últimas décadas: sobrevivir a una política de ajuste que golpea de lleno sus cimientos.
Las antorchas encendidas no solo iluminaron el reclamo: simbolizaron la resistencia de un país que defiende su derecho a una educación superior de calidad, gratuita y accesible para todos.